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Análisis

Ventajas e inconvenientes de las comunidades de bienes

07.03.2018

Autor: Javier Moronatti

Temática: Gestión

Si buscas montar un negocio en compañía, junto a otros autónomos o empresarios, la comunidad de bienes puede ser la solución.

Existen formas de empresa para casi todos los gustos, características y particularidades. Las más habituales al arrancar son las sociedades limitadas (SL) o los empresarios individuales, aunque, en función de las condiciones de cada cual, puede haber otras más convenientes. Por ejemplo, si quieres abrir un negocio en compañía de otros autónomos o empresarios, te interesa la comunidad de bienes.

¿Qué es una comunidad de bienes?

Este tipo de sociedades se constituye cuando la propiedad de un bien o derecho pertenece de manera indivisible a varias personas y forma parte de una actividad empresarial realizada en común. Con todo, es la forma más sencilla de asociación entre autónomos. La comunidad de bienes, que sólo exige un número mínimo de dos socios o comuneros, no tiene personalidad jurídica propia (está sometida al régimen especial de atribución de rentas), se rige por el Código de Comercio en materia mercantil y por el Código Civil en lo que se refiere a derechos y obligaciones.

Para ejercer la actividad como comunidad de bienes es necesario firmar un contrato privado en el que se detalle la naturaleza de las aportaciones y el porcentaje que cada comunero tiene en las pérdidas y ganancias de la sociedad. Además, la comunidad de bienes debe constituirse mediante escritura pública cuando se aporten inmuebles o derechos reales.

Aspectos positivos de las comunidades de bienes

Como en todos los tipos de sociedades, hay pros y contras. Las comunidades de bienes no son una excepción en ese sentido y entre sus ventajas se encuentran las siguientes:

– Los trámites de creación de la empresa son menos y más sencillos que en otros casos.

No se exige un capital social mínimo. Pueden aportarse únicamente bienes, pero no sólo dinero o trabajo.

– La comunidad de bienes no tributa por las rentas obtenidas, sino que éstas se atribuyen a los comuneros. Son éstos quienes realizan el pago en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, el impuesto sobre sociedades o el impuesto sobre la renta de no residentes, según sean contribuyentes o sujetos pasivos de cada uno de dichos gravámenes. Es decir, que pagas solamente si hay ganancias.

Las pérdidas o deudas que contraiga la empresa no recaen sobre un solo socio, sino que se reparten entre todos ellos.

Puntos negativos de las comunidades de bienes

Por otra parte, también hay que tener en cuenta las siguientes cuestiones.

La responsabilidad frente a terceros es ilimitada, incluyendo el patrimonio propio de los comuneros.

– El otro gran inconveniente de una comunidad de bienes es que, ya que no tiene personalidad jurídica propia, los derechos y las obligaciones corresponden a cada socio como autónomo.

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