Entrevista a Mª José Landaburu, secretaria general de UATAE

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En primera persona

Mª José Landaburu: “Es mejor ‘perder el tiempo’ antes de emprender y así dar los primeros pasos con firmeza”

21.07.2017

Temática: Gestión

La principal portavoz de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) hace balance de los cerca de catorce años de andadura de la confederación -que ya representa a más de 350.000 personas de todos los sectores y cada una de las comunidades autónomas-, analiza los principales retos a los que se enfrenta la actividad por cuenta propia y ofrece una serie de consejos a los nuevos empresarios.

UATAE cumplirá catorce años el próximo 30 de octubre. ¿Qué balance se hace en la organización de estos años? ¿En qué grado de cumplimiento se encuentran los objetivos para los que aquélla fue creada y qué retos tiene pendientes?

UATAE nace como un proyecto común impulsado por distintas organizaciones que ya existían desde antiguo y que coincidían en buscar una plataforma común para, desde la solidaridad y el compromiso, construir un proyecto verdaderamente representativo de las y los trabajadores autónomos de este país. Un proyecto construido de abajo arriba con la participación y presencia permanente de los distintos sectores y territorios. Casi catorce años después, la organización no solo sigue viva, sino que late con fuerza. Está presente en todas las comunidades autónomas y representa a los distintos sectores de actividad. A aquella idea de representación se han ido uniendo muchos y muchas para hacer de UATAE la gran organización de organizaciones que hoy es. El balance es pues muy positivo.

¿Puede dar algunas cifras sobre la representatividad de UATAE entre los autónomos que trabajan en España, sean nacionales o extranjeros de origen?

UATAE representa a más de 350.000 personas trabajadoras autónomas y emprendedoras. En la organización han cobrado fuerza y protagonismo las entidades representativas de personas inmigrantes, en la misma medida en que estas personas se han incorporado de forma decidida al emprendimiento. Es importante para nosotros contar con representación de estos colectivos, ya que nos permite conformar una posición plural, social y asentada en la realidad económica de nuestro país.

¿Es la máxima aspiración de UATAE que en algún momento los trabajadores por cuenta propia tengan los mismos derechos, ventajas y obligaciones que los asalariados? ¿Es realmente posible y sostenible esa equiparación?

Por supuesto que es uno de nuestros objetivos prioritarios: terminar con la desigualdad con respecto a los asalariados, y no sólo por una cuestión de justicia distributiva, sino por razones de dignidad del colectivo. La equiparación no significa identificación, supone el reconocimiento del trabajo autónomo como otra forma de expresión del trabajo y, por tanto, merecedora de consideración y cuidado.

“Terminar con la desigualdad con respecto a los asalariados es uno de nuestros objetivos, y no solo por una cuestión de justicia distributiva, sino por razones de dignidad del colectivo”.

¿Qué puede hacer UATAE por un autónomo?

Nuestra labor diaria puede resumirse en dos grandes apartados: uno referido a la acción política y reivindicativa en busca de una consideración jurídica, administrativa y social suficiente; y otro de asistencia a los trabajadores en el ejercicio de su actividad, prestándoles asesoramiento, asistencia, apoyo y ayuda en las distintas áreas que son de su utilidad (jurídica, económica, comercial, contable, administrativa, etc.).

UATAE hace especial hincapié en dos colectivos tradicionalmente desfavorecidos, uno es el de las mujeres. Según el último informe GEM, también hay una brecha de género en el emprendimiento, ya que los proyectos planteados por mujeres parten de una inversión media menor que los propuestos por hombres. ¿Confirman su experiencia y sus sensaciones esta estadística? ¿Por qué cree que sucede, es sólo una cuestión de mentalidad o qué es lo que falla? ¿Qué puede hacerse para corregir esta situación?

Sí, los proyectos liderados por mujeres siguen siendo hoy en día más de autoempleo que de emprendimiento. Se inician por necesidad en mayor medida que por vocación en un porcentaje elevado. Ello sin duda determina iniciativas no excesivamente ambiciosas. Por otro lado, no puede escapársenos que la brecha de genero también encuentra su expresión en el trabajo autónomo, y aún hoy la búsqueda de financiación, de inversionistas o de socios que apuesten por los proyectos, es más difícil para las mujeres.

“Aún hoy la búsqueda de financiación, de inversionistas o de socios que apuesten por los proyectos, es más difícil para las mujeres”.

El otro colectivo al que hacía referencia en la pregunta anterior es el de los extranjeros. Quizá es un dato poco conocido que los autónomos foráneos siguen creciendo en número a pesar de la crisis más que los nacionales. En concreto, entre agosto de 2015 y el mismo mes de 2016, respecto a los doce meses anteriores, un 6,7%, concentrando el 64,7% de las nuevas altas de autónomos, según datos del INE. ¿A qué achaca esta realidad, quizá al hecho de contar con menos apoyos aquí y que la necesidad de salir adelante sea más acuciante? ¿Resulta más complicado para un autónomo procedente de otro país poner un negocio en marcha en España?

La razón de este incremento de la iniciativa emprendedora protagonizada por personas de origen extranjero trae causa del desempleo y de la necesidad, por tanto, de crear su propio puesto de trabajo para salir adelante. Ademas, se trata de personas que, por su propia naturaleza de inmigrantes, ya acreditan el arrojo y la valentía suficientes para embarcarse en la aventura del autoempleo. No cabe duda de que es más difícil para ellos y ellas en la medida que necesitan permisos adicionales para realizar la actividad por cuenta propia, reconocimiento expreso de sus habilidades y capacidades, así como de la tenencia de financiación suficiente; ello sin descartar, adicionalmente, las posiciones de prejuicios que en determinadas actividades pueden darse aún hoy en día.

¿Hay una doble discriminación en los casos descritos en las cuestiones precedentes, por ser mujer y autónoma o por ser trabajador por cuenta propia e inmigrante?

Si, así es. Ser mujer supone una dificultad añadida y si, además, eres inmigrante, las cosas se complican algo más. No obstante, en los procesos de maduración social cada vez más estas barreras se van eliminando y debe ser un compromiso de todas y todos trabajar para hacerlo con mayor rapidez.

Una de las ‘preguntas del millón’… ¿Qué quieren los autónomos, qué puede hacerse para apoyar e impulsar su actividad, y con ello la economía en general?

La respuesta es clara: movimiento económico y, por tanto, demanda para sus productos y servicios. Éso en primer lugar, pero también estar protegidos suficientemente en contingencias difíciles, como la jubilación o el desempleo.

¿Qué hacen los políticos con responsabilidades de poder, o que las hayan tenido, que no debieran hacer y qué no hacen que debieran hacer -hasta el momento- respecto a autónomos y emprendedores?

Hasta ahora, y pese a que la consideración de los políticos al respecto del colectivo ha ido creciendo, es cierto que las medidas que se han tomado respecto a los mismos se han producido de manera deslavazada, muchas veces sin conexión y muy impulsadas por las necesidades concretas del momento, sin adoptar una perspectiva más amplia, más global y más a largo plazo. Debería hacerse una reflexión profunda sobre lo que significa el trabajo autónomo, sobre su papel en el modelo productivo y sobre las políticas de estímulo, desarrollo y protección que pueden desarrollarse en el marco de una estrategia global.

Otra de las cuestiones ‘clásicas’, ¿qué recomendaciones le haría a cualquier persona que tenga en mente emprender?

Reflexionar y trabajar bien su plan de empresa. Considerar si tiene la capacitación suficiente o debe formarse en algún punto; si dispone de la financiación adecuada o necesita ayuda bancaria o asociarse con terceros; explorar bien la actividad que va a desarrollar; y analizar cual es el valor añadido que puede aportar. Asesorarse, buscar ayuda y, en definitiva, pensar bien el proyecto antes de ponerlo en marcha. Es mejor ‘perder el tiempo’ antes de emprender y así dar los primeros pasos con firmeza.

En otros países se consideran habituales entre los emprendedores tres, cuatro o hasta más intentos fallidos. ¿Por qué está tan penalizado, sobre todo socialmente, el cierre de una empresa en España, ‘castigando’ de alguna manera al emprendedor que se ha dejado la piel intentando sacar adelante un negocio que no ha conseguido cuajar? ¿Existe en España un miedo exagerado al ‘fracaso’ y una cierta incomprensión social respecto al emprendedor/autónomo que no triunfa? ¿Puede cambiarse esa mentalidad?

Así es. En España que una actividad no acabe saliendo bien (circunstancia que muchas veces no depende del promotor, sino del contexto, la suerte, circunstancias sobrevenidas etc.) es un fracaso, mientras que en otros países es un proceso de aprendizaje. La causa no es que seamos especialmente miedosos por naturaleza o inquisidores con respecto a los demás, sino que se ha construido una legislación mercantil y civil que penaliza con dureza estas situaciones. Es este uno de los elementos que hay que cambiar y, para ello, una ley de segunda oportunidad que implique a las administraciones publicas resulta fundamental, por cuanto son las principales acreedoras del colectivo y las más implacables en la recaudación de sus deudas.

“ En España que una actividad no acabe saliendo bien es un fracaso, mientras que en otros países es un proceso de aprendizaje”

¿Cree que se está echando a perder el aprovechamiento de toda una generación -formada y talentosa en muchos casos- provocando o dejando que se vaya al extranjero?

Por supuesto. Es este uno de los efectos más crudos de la crisis y que vamos a lamentar en el futuro con más intensidad. La pérdida de talento, de energía, de capacidad de desarrollo es la perdida de la locomotora que debe regir el país. Ojalá pronto se revierta la situación y nuestros jóvenes no tengan que marcharse a ningún lugar.

¿Cuáles son las principales amenazas y los retos fundamentales para el sector de los autónomos en este momento?

La amenaza fundamental es la misma crisis y sus consecuencias en términos de caída del consumo y de falta de financiación. Sólo cuando aumenten los salarios, y por tanto la demanda, veremos un escenario distinto, mas prospero para el colectivo y la sociedad en su conjunto.

El que fuera ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, dijo a finales del año pasado que la ‘hucha de las pensiones’ podría quedar vacía en diciembre de 2017. Como consecuencia, en algunos medios especializados se ha hablado de la posibilidad de que esa merma se compense con varias medidas drásticas o inéditas, entre ellas, subir la base imponible de los autónomos. ¿Cómo valora ese posible escenario y qué efectos podría tener?

Con perplejidad. Resulta inédito que, tras una legislatura de tarifas planas y rebajas en las cotizaciones, ahora se produzca un giro tan radical y encima se haga recaer sobre los autónomos, cuyas cotizaciones son en comparación mayores que las de los asalariados. Por otro lado, si de verdad que se quiere apostar por un sistema público de protección sostenible y solidario como se debe, hay que dejar de utilizarlo de manera aleatoria y descoordinada, evitando las políticas low cost y de rebajas en este ámbito, y dotándolo vía impuestos.

¿Conoce alguna medida que se haya aplicado con éxito en otro país o en alguna zona determinada que pudiera resultar útil en España?

La ley de segunda oportunidad que existe en Francia, es un modelo que seguir.

Seguro’ que nunca le han hecho esta pregunta: ¿hay margen para bajar los impuestos a los autónomos?

Hay margen, pero no necesidad. El problema de los autónomos no es éste, sobre todo si el sistema fiscal se hace justo y progresivo. El problema de los autónomos es poder ingresar para contribuir de manera suficiente. No obstante, insisto en la necesidad de que el sistema fiscal sea justo y progresivo y no favorezca a las grandes empresas para dejar caer su peso sobre los autónomos.

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